La crisis también afecta al negocio turístico. Es una realidad fehaciente. El carácter mundial de esta crisis hace mella de la misma forma en el país que recibe turistas como en el de punto de partida de éstos.
La disminución de las operaciones turísticas en España se debe a diversos factores, pero está claro que el primer culpable es la crisis económica que sacude a Europa y a EEUU. El aumento del paro, la congelación de los sueldos, la enorme crecida de precios, etc, han afectado directamente al negocio del turismo.
Por supuesto esto hace que el turismo se resienta en España a nivel empresarial puesto que al haber menos volumen de trabajo, numerosos empleados han terminado engrosando las listas del paro. También ha ayudado el despegue de subsectores dentro del turismo como puede ser el turismo rural o de aventura.
El dato curioso es que la gran mayoría de los españoles confían en el turismo como uno de los negocios más productivos aún en tiempos de crisis, y de hecho sigue siendo una fuente de riqueza. Por ejemplo la relación entre Tenerife y el turismo siempre ha sido rentable y beneficiosa para el país.
Según este estudio interno, los cursos que más se demandan son aquellos relacionados con el sector del turismo y la hostelería, lo cual deja entrever la confianza que la población española tiene en este sector con independencia de la situación actual.
El perfil de los solicitantes de estos cursos es muy similar en todos los casos: Una gran mayoría de mujeres, jóvenes (entre 18 y 25 años), con nivel de estudios medio y que se encuentran desocupados.
Más de 20.000 personas solicitaron en 2011 en estudiar un curso relacionado con el turismo, de lo que podemos deducir una seguridad en el desarrollo y la recuperación del negocio turístico, por parte de la juventud desocupada en nuestro país, y un especial interés en trabajar en este sector que aún parece no estar listo para confeccionar una solución realmente interesante para compensar esta crisis.

